La ex concejal Lilian Labaqui arremetió en redes sociales respecto de un tema de la sesión del Concejo que se celebrará este jueves: la declaración de visitantes ilustres para dos artistas que llegan a Bragado a fin de mes, en un evento de tinte privado.
“No hace falta adjetivar. Alcanza con leer el temario. Bajo dos asuntos sensibles y de impacto real —residuos patogénicos y modificaciones a la Ordenanza Complementaria del Presupuesto por acuerdos salariales— aparece “colada” la declaración de Visitantes Ilustres para Soledad Pastorutti y La Delio Valdez.
Nadie discute la calidad artística ni su caladura popular en ancho y profunda ni las multitudinarias concentraciones que convoquen ni las críticas negativas que pueda generar esta opinión.
El punto es la jerarquía institucional de las decisiones.
Una sesión extraordinaria, dice la Ley Orgánica Municipal (leer artículo 68 punto 5) requiere algo bastante claro: urgencia e interés público que es lo primero que se debe declarar antes de tratar el Orden del Día.
Entonces vale la pregunta, sin estridencias:
¿Dónde radica la urgencia? ¿En qué consiste el interés público?
El sistema de distinciones del HCD —Decreto 1175/09, impulsado oportunamente por el concejal Aldo Lingeri — fue creado con fundamentos precisos: reconocer trayectorias vinculadas al servicio y al compromiso comunitario, fortalecer la vecindad, sobresalir a bragadenses más allá de los límites distritales. El Dr. Damín, el Dr. Forestieri o la Dra. Rodríguez, por caso, o nuestros historiadores Aníbal o Gladys o jueces probos como fue el Dr. Barrera o una servidora como Mirta Aliano o una gran docente como Elidé Pradás, por ejemplo, o sea: distinguir personalidades bajo criterios definidos.
Un sistema pensado con sentido institucional.
Y, como dato ilustrativo, la categoría “Visitante Ilustre” no es una fórmula ornamental sino una figura con supuestos específicos. Tal vez una lectura más detenida, buscando la cláusula aplicable, permitiría advertir el encuadre correcto.
Mientras tanto: El basural arde.
Hay proyectos ambientales ingresados que siguen esperando tratamiento.
Ahora que algunos concejales aliados al oficialismo local descubren la centralidad del TEA (Trastornos del Espectro Autista), mientras su propio gobierno nacional reglamentó la ley de discapacidad sólo con fórceps después de la intervención judicial: El expediente 030/23 sobre Pirotecnia Cero (Ley Provincial 15406), espera tratamiento . Él brinda respuestas directas a situaciones concretas que afectan la salud y calidad de vida de este colectivo social.
Todos, encajan con naturalidad en la noción de urgencia e interés público.
Y, también, como he visto en algunas publicaciones en redes, hubiera merecido tratamiento extraordinario el “enganche” a la ley provincial de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable integrada a la red eléctrica pública —que podría significar ahorro para los usuarios y sustentabilidad, ahora que fue reglamentada por Infraestructura de la Provincia siguiendo el ejemplo de Córdoba — o la instalación de dispositivos sonoros en los semáforos del Partido de Bragado, una medida elemental de accesibilidad.
Eso también es interés público.
Eso también es urgente.
Quizás ahora les otorguen el plácet necesario para considerar y aprobar esos proyectos, suerte que yo no tuve.
Porque cuando una imagen ordena prioridades sin necesidad de adjetivos, no es el mensajero el que incomoda.
Es el contraste.
La política es, en esencia, decidir qué va primero.
Y… cuando lo verdaderamente urgente permanece en espera mientras lo accesorio ocupa la agenda extraordinaria: la ciudadanía no necesita explicaciones.
Le alcanza con leer el orden del día












