Un documento firmado por el espacio del radicalismo que orienta Amadeo Mónaco, Mercedes Pecorelli, Guillermo Deluchis, Maria Casarini, Jorge Castillo y Horacio Dana, entre otros, se refiere a los “vaivenes” de la presentación de listas.
“Desde el primer día elegimos el camino del diálogo, la construcción colectiva y el respeto.
Extendimos la mano con la convicción de que la verdadera unidad fortalece a la Unión Cívica Radical que debe ser protagonista ante un gobierno local que no encuentra rumbo.
Esta era una oportunidad para fortalecer a la Unión Cívica Radical, debatir ideas y generar consensos pensando en el futuro de nuestra comunidad y del partido. Sin embargo, en lugar de encontrar voluntad de encuentro, recibimos descalificaciones y hostigamientos que nada aportan a la vida democrática.
Lamentamos profundamente que algunos hayan decidido reemplazar las propuestas por la confrontación. Quienes creemos en una política seria y responsable sabemos que las diferencias se discuten con argumentos, no intentando desacreditar al otro. Aun así, no vamos a responder con odio ni caer en provocaciones que solo dañan al radicalismo y alejan a la gente de la política.
Seguiremos adelante con la misma serenidad y firmeza con la que empezamos este camino. Porque estamos convencidos de que la militancia, el respeto y la vocación de construir valen mucho más que cualquier operación o intento de desgaste. La historia de la Unión Cívica Radical siempre fue más grande que las mezquindades circunstanciales.
Las internas deberían servir, ya a estas alturas, para construir, no para llevar dirigentes al desgaste innecesario.
Como decía Alfonsín “No sigan a hombres, sigan ideas”. En esas ideas está intrínsecamente ligada la vocación mayoritaria de construir el proceso para gobernar Bragado como lo hicieron Bernardo de Elizondo, Eduardo (Lalo) Garcia, Ernesto Figueras y Orlando Costa.
La salida es con un proyecto local juntos.












