La reciente inundación del basural de Bragado y su reciente enorme incendio provocaron justificadas quejas de vecinos, iniciativas políticas, comentarios, etc, entre los que circula la idea de trasladar los residuos al Complejo del CEAMSE a 200 km de distancia, un sinsentido ambiental y económico.
Desde que se reactivó el viejo basural depositando allí los residuos de Bragado (una bomba contaminante de suelo, agua y aire) dijimos muchas veces que es necesario priorizar el problema de los residuos, decidir qué hacer y cómo hacerlo.
Es una cuestión que tiene solución. Ya se hizo hace 25 años con ECOBRAG (https://www.youtube.com/watch?v=cywDnaY5fOs&t=5s), sistema integral de tratamiento de los residuos de Bragado, O´Brien y Mechita que empleaba a 50 personas y costó 600.000 dólares pagados por los contribuyentes.
Fue abandonado y destruidas sus instalaciones. Como alternativa se construyó una nueva Planta en el predio del basural, lugar desaconsejable por ser área inundable y estar aguas arriba de la ciudad, que desde hace 7 años funciona mínimamente.
Paradójicamente cada día se depositan allí mismo más de 30 toneladas de residuos de todo tipo sin tratamiento.
Desde 2001 se ha avanzado en conocimiento, tecnologías y experiencias exitosas en muchos municipios del país. Hay información de sobra para definir una política e implementar acciones urgentes. Intentando contribuir al necesario debate preparé un nuevo proyecto y se lo entregué al Intendente Sergio Barenghi meses atrás.
Me dijo que lo estaba hablando con el gobierno provincial. Hasta aquí una breve descripción histórica. Me parece que se debe elaborar una respuesta concreta desde el sector político local. Hay dos cuestiones principales: 1) el cierre y saneamiento del basural; y 2) la gestión ambientalmente sostenible de los residuos. La clausura, remediación y nuevo destino del terreno impactado por el basural es una tarea compleja y llevará tiempo. Hay residuos domiciliarios, chatarra, neumáticos, RAEEs, plaguicidas, químicos, herbicidas, pinturas, vísceras de animales, patogénicos, madera, cartón, papel, plásticos, etc, etc.
Profesionales locales han elaborado propuestas para esto, que creo requiere la intervención del gobierno provincial como se ha hecho en varios municipios.
Además hay que construir allí un relleno sanitario y barreras que impidan la inundación del predio, sobre todo ahora que se anuncian futuras obras hidráulicas en el marco del Plan Maestro del Río Salado.
Paralelamente hay que diseñar y poner en marcha un nuevo sistema de recolección, tratamiento y disposición final de residuos.
Básicamente se trata de aprovechar la nueva Planta (diseñada para 60.000 habitantes) separando, clasificando y preparando materiales para reciclado y/o reutilización.
Hoy su capacidad de trabajo está muy limitada y hay que pasar del 1% de los residuos al 100% de funcionamiento procesando TODOS.
Además de los ya citados hay materiales de construcción, escombros, residuos de poda y patios, pilas, aceites, envases de agroquímicos, etc.
Más del 80% se pueden aprovechar y/o reciclar generando actividades productivas (plásticos, metales, madera, neumáticos, RAEEs, etc), otros requieren operaciones mas costosas como los patogénicos (pañales, jeringas, toallitas, etc), y una porción muy menor a disponer en un relleno sanitario con membranas para protección de suelo y napas.
El 50% de los residuos es orgánico, con el que los vecinos pueden hacer compost y también la Municipalidad, o darle otro tratamiento en biodigestores para producir fertilizante, biogas, energía. Esto facilita el trabajo en la Planta, porque no llega el residuo húmedo a la cinta de separación y sólo se trabaja con los secos.
Es muy importante la separación en origen, en cada domicilio y empresas, de secos y húmedos. Y la recolección diferenciada por clase de residuo en distintos días. Como así también la instalación de muchos puntos verdes y contenerización que faciliten la tarea.
Las campañas educativas permanentes, la información, como se hace en innumerable cantidad de municipios, son fundamentales para lograr la cooperación y compromiso de los vecinos e instituciones.
Las tecnologías digitales ayudan muchísimo para cumplir este objetivo. Hay que definir indicadores de resultados, informar a la población y hacer un seguimiento continuo de avances que contagie y entusiasme. En fin, una apretada síntesis de lo que puede ser discutido o descartado.
Hay mucho para estudiar, investigar o adaptar de otras experiencias. Nos debemos una ciudad con desarrollo sostenible, resiliente al cambio climático y socialmente inclusiva.












