Bragado es una ciudad típica de la provincia de Buenos Aires, ubicada en el centro noroeste, cabecera del partido homónimo, situada a 210 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dentro de una zona caracterizada por su actividad agrícola-ganadera y la presencia de la Laguna de Bragado.
En la calle Pellegrini 1801 de Bragado, una farmacia decidió ampliar su concepto de salud y puso a disposición de toda la comunidad una biblioteca gratuita. La iniciativa se apoya en una verdad que la ciencia y la experiencia humana confirman desde hace mucho tiempo, leer sana, acompaña y transforma.
Cuando uno piensa en una farmacia, imagina estantes con medicamentos, productos de perfumería, tensiómetros y nebulizadores. Farmacia Monzón, de la ciudad de Bragado, decidió ir mucho más allá y construyó un espacio que suma bienestar y calidad de vida desde una mirada integral y profundamente humana.
Entre las distintas actividades que ofrece esta farmacia hay una que se destaca por su simpleza y su enorme valor simbólico: una biblioteca gratuita abierta a todo el público. La propuesta es sencilla: cualquier persona puede ingresar en la farmacia, elegir el libro que le llame la atención, anotarse y llevárselo a casa.
LEER ES, ENTRE OTRAS COSAS, UNA FORMA DE MEDICINA.
No es una metáfora vacía. Numerosos estudios han demostrado que la lectura reduce los niveles de estrés hasta en un 68%, más que escuchar música o salir a caminar. Leer activa el cerebro, fortalece la memoria, mejora la concentración. Se ha comprobado que las personas que leen con frecuencia tienen menor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo en la vejez. Y, en el plano emocional, un buen libro puede ser el mejor compañero en los momentos de soledad, de incertidumbre o simplemente de aburrimiento.
Porque leer distrae de la mejor manera posible. Nos aleja de las preocupaciones cotidianas para sumergirnos en otros mundos, otras historias, otras vidas. Leer acompaña y entretiene sin pedir nada a cambio.
Especialistas recomiendan los libros como remedios, concepto conocido como biblioterapia. Utilizan la literatura para aliviar males emocionales y físicos, ofrecen historias que actúan como «medicina del alma», reducen el estrés y la ansiedad. Esta práctica sugiere lecturas específicas para estados de ánimo o problemas, fortaleciendo la empatía y la salud mental.
Farmacia Monzón entendió todo esto y lo tradujo en acción concreta. La biblioteca que funciona dentro del local no es un detalle decorativo ni una ocurrencia pasajera: es una declaración de principios. Una forma de decir que la salud es mucho más que la ausencia de enfermedad y que a veces el mejor remedio que alguien puede llevarse de una farmacia no está en el estante de los medicamentos, sino entre las páginas de una historia que estaba esperando ser leída.
Fuente: Diario de Cultura













