No es la primera vez que el contador Mariano Marini emprende acciones que pueden resultar atípicas pero que intentan contagiar a mas personas a sumarse a la solución de problemas comunitarios.
Esta vez se lo vio, desmalezadora en mano, en el paso a nivel de Moya y Alem, que como todos los de ese tramo están absolutamente abandonados a la “buena de Dios” por parte de la empresa que tiene la concesión de las vías.
“Creo en el cuidado del medio ambiente, creo en la estética urbana,, fui a dos de las tres escuelas que están a 3 cuadras del lugar y creo que hay que salir un poquito de la zona de confort y hacer comunidad.
Contador de día, en los ratos libres escribo algún libro de economía, estudio mi quinta carrera y en los descanso agarro la pala y la desmalezadora para salir un rato por algún barrio” escribió Marini en redes sociales y rápidamente cosecho adeptos.
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