En la mañana del martes los vecinos del B° El Tropezón no salían de su asombro, creyendo que ya todo lo imaginable habría sucedido en el matadero de cerdos que esta a dos cuadras de la calle Sarmiento.
No fue asi: quedaba aún algo mas por ver, como era la sangre de la matanza de los animales saliendo a la calle e inundando las cunetas de las inmediaciones, donde residen de forma habitual varias familias.
Mientras los vecinos solo atinaban a subirlo a las redes, las autoridades municipales encargadas de velar por la comunidad brillaban por su ausencia, tal vez producto del largo feriado…












