Mediante el decreto 358/2026, el gobernador reglamentó el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, con un piso de $250.000 millones y un esquema que obliga a los distritos a optar por programas específicos para acceder a los recursos.
En un escenario donde los municipios empiezan a mostrar signos de asfixia financiera, el gobierno bonaerense reglamentó el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (Fefim). El decreto 358/2026, publicado este lunes, pone en marcha un esquema previsto en el Presupuesto 2026 que busca sostener la gestión local frente a la caída de ingresos y el incremento de la demanda social.
El fondo se nutrirá automáticamente con el 8% de los recursos obtenidos por operaciones de deuda de la Provincia. A su vez, establece un piso garantizado de $250.000 millones para 2026 y 2027, cubierto con Rentas Generales si ese porcentaje resulta insuficiente.
El esquema prevé dos grandes canales: un 70% para transferencias directas a municipios, distribuidas según el Coeficiente Único de Distribución (CUD), que contempla variables como población, superficie y necesidades básicas; y un 30% destinado a programas específicos gestionados por la Provincia.
El decreto establece tres líneas de acción concretas: Programa de Transporte y Acceso Territorial; Programa de Mejoramiento de la Infraestructura Municipal; y Programa Cultura y Territorio. Un punto clave: cada municipio deberá adherir a solo uno de estos programas, una decisión que busca concentrar recursos pero también ordenar prioridades.












