Durante el desarrollo de un encuentro correspondiente al torneo Federal A, se produjo un grave episodio de violencia en el campo de juego cuando el futbolista de Alvarado, Germán Sosa, agredió físicamente a un rival del plantel de Cipolletti propinándole un golpe de puño mientras se encontraba en el suelo.
La brutal maniobra desencadenó corridas y momentos de máxima tensión entre los protagonistas, motivando el ingreso inmediato de efectivos policiales al terreno de juego ante el temor de que la gresca escalara hacia la integridad de la terna arbitral.
Como consecuencia directa de la agresión desatada, el árbitro principal sancionó la acción con la expulsión inmediata del jugador agresor, dejando a su equipo con un hombre menos en un partido marcado por la tensión deportiva.
EL DESCARGO DEL BRAGADENSE













