MENDOZA, OCTUBRE DE 2026. A poco más de un año de la canonización de Carlo Acutis, el joven italiano conocido como el “ciber-apóstol de la Eucaristía”, la devoción por el primer santo millennial sigue encontrando nuevas formas de expresión. En Chacras de Coria, Mendoza, la capilla dedicada a su figura ya alcanzó el 24% de avance y comienza a mostrar la dimensión del proyecto que busca convertirse en un espacio de fe, encuentro y participación comunitaria.
La construcción, ubicada en calle Viamonte 1062, es presentada por sus impulsores como la primera capilla del mundo dedicada a San Carlo Acutis. Tras atravesar una etapa de paralización por falta de recursos, los trabajos pudieron retomarse gracias a las contribuciones de fieles de distintos puntos del país. Ahora, el desafío es sostener el ritmo de construcción mediante una red de donantes que acompañe el proyecto de manera mensual.
Un santo contemporáneo que convoca a nuevas generaciones
Carlo Acutis fue canonizado el 7 de septiembre de 2025 por el papa León XIV. Fallecido en 2006, a los 15 años, se hizo conocido por utilizar herramientas digitales para difundir la fe católica y documentar los milagros eucarísticos reconocidos por la Iglesia.
Su historia, vinculada con el mundo digital y el compromiso con la fe, ha despertado el interés de creyentes de distintas edades, especialmente de jóvenes que encuentran en él una figura cercana y contemporánea.
Del terreno vacío a una obra que ya toma forma
El avance de la construcción permite dimensionar lo realizado. Ya se encuentran terminados los cimientos y el subsuelo.
El predio también comenzó a convertirse en un punto de peregrinación. Cada semana recibe visitantes de distintos lugares de la Argentina y del exterior, algunos para agradecer favores recibidos y otros para rezar y pedir la intercesión del santo.
En marzo, las reliquias de Carlo Acutis visitaron por primera vez el terreno y la Legislatura de Mendoza declaró el proyecto de interés provincial.
“Hace seis meses tuvimos que suspender la obra durante casi dos meses, en marzo y abril, y nos había ganado la angustia. Pero el apoyo de miles de fieles de toda la Argentina nos sorprendió y nos permitió retomarla. Hoy podemos mostrar esta foto: donde antes estaba todo llano, ahora se levanta una obra monumental. Esto es una obra de Dios, y fue posible gracias a la gente”, afirma Carlos Bajach, coordinador del proyecto.
Y agrega: “Es emocionante ver cómo un proyecto que parecía lejano empieza a hacerse realidad. Pero todavía falta mucho y necesitamos seguir sumando voluntades para que esta capilla pueda concretarse”.
Donaciones mensuales para que la obra no se detenga
La construcción se financia con aportes de la comunidad. Sin embargo, el costo de los materiales y la mano de obra hace que las contribuciones esporádicas no sean suficientes para garantizar la continuidad de los trabajos. Por eso, el proyecto busca ampliar su red de donantes mensuales, con aportes de distintos montos que permitan planificar las próximas etapas.
“Esta obra no necesita solamente grandes donaciones. Lo que necesitamos es que mucha gente pueda acompañarla todos los meses, cada una con lo que pueda. Eso es lo que nos permite seguir comprando materiales, pagando la mano de obra y, sobre todo, que la construcción no vuelva a detenerse”, explica Bajach.
El coordinador destaca, además, que quienes colaboren tendrán un lugar permanente en la historia del proyecto: “Sus nombres van a quedar grabados para siempre en la Capilla, como parte de la historia de quienes ayudaron a hacerla realidad”.
El objetivo es inaugurar la capilla durante el primer semestre de 2028. Para colaborar con un aporte mensual, se puede ingresar a capillacarloacutis.com y seguir los pasos indicados en el sistema.











