El Ministerio de Salud bonaerense advirtió sobre un inusual aumento de contagios durante el otoño. En lo que va de 2026, la provincia ya registra 18 casos confirmados y 7 fallecimientos, afectando principalmente a zonas rurales y periurbanas.
El último Boletín Epidemiológico emitido por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires encendió las alarmas en la región al confirmar un caso positivo de hantavirus en la vecina ciudad de Chivilcoy. El dato se enmarca en una tendencia de contagios que se mantiene en aumento desde el año pasado y que actualmente se ubica por encima de los parámetros habituales.
Si bien esta enfermedad endémica suele registrar su mayor nivel de incidencia durante los meses de primavera y verano, las autoridades sanitarias confirmaron que la provincia atraviesa una inusual situación de brote en plena temporada de otoño-invierno.
LAS CIFRAS DEL BROTE
Los datos oficiales difundidos por la cartera de salud reflejan la gravedad del panorama epidemiológico actual:
Estadística 2025: A lo largo de todo el año pasado se contabilizaron 37 contagios y 12 pacientes fallecidos.
Balance 2026: En lo que va del corriente año ya se registraron 18 casos confirmados, de los cuales 7 resultaron fatales.
Además, el informe técnico precisó que el índice epidémico de las últimas semanas alcanzó un valor de 1,67, superando de manera holgada el umbral de 1,25 que determina técnicamente la declaración de un brote.
EL MAPA DE CONTAGIOS Y ZONAS DE RIESGO
La distribución geográfica del virus muestra que los contagios se han dispersado por distintos puntos del territorio bonaerense. Además del caso detectado en CHIVILCOY, el relevamiento oficial identificó personas afectadas en los municipios de LA PLATA, GENERAL BELGRANO, ALMIRANTE BROWN, ARRECIFES, BALCARCE, FLORENCIO VARELA, GENERAL ALVARADO, GENERAL PINTO, HIPÓLITO YRIGOYEN, LAS FLORES, LOBOS, NECOCHEA Y TRES ARROYOS.
Desde la Dirección de Vigilancia Epidemiológica y Control de Brotes explicaron que la gran mayoría de los pacientes afectados había permanecido previamente en entornos rurales, semirrurales o periurbanos. Estos espacios constituyen el hábitat propicio para la proliferación de los roedores silvestres (conocidos como colilargos), que actúan como los principales transmisores de este peligroso virus.












