El recuerdo de hace 35 años cuando nevó en Mar del Plata volvió a circular este año. Con fríos muy intensos a principios de julio, muchos empezaron a contemplar la posibilidad de que vuelva a nevar en la costa. Ya sea que busques micros a Mar del Tuyú o a otros destinos cerca, tenés que saber que puede pasar, pero cuesta muchísimo anticiparlo. Acá te explicamos por qué.
En lo que va del invierno, en Sierra de los Padres, Lobería y Tres Arroyos se registraron episodios de nieve. En la costa cayó graupel, que son unas bolitas blandas de hielo que aparecen cuando una gota se congela alrededor de un cristal. Aunque muchos lo confunden con nevada porque se amontona rápido, no lo es. Es un tipo de precipitación diferente.
Para que nieve de verdad, el copo, que se forma a varios kilómetros de altura, tiene que llegar al piso sin derretirse. Por eso, no importa tanto la temperatura que sentimos nosotros, sino la de cada nivel del cielo.
Pero ojo, no solamente es necesario frío para que nieve. El aire antártico llega helado, pero muy seco. Sin humedad, no hay con qué armar los cristales, así que el momento más gélido de una ola polar puede terminar siendo el peor para que nieve. Sebastián Pagliarino lo marcó en la ola de 2026, cuando el pico de frío vino con una atmósfera demasiado seca. Además, todavía falta un tercer factor. Para que nieve, es necesario algún sistema que empuje ese aire hacia arriba para que se enfríe, se condense y precipite.
José Javier Merlos, especialista marplatense, explica que las mejores chances de nevada aparecen con viento del oeste o del sudoeste, porque ese aire llega frío desde el continente. En cambio, si viene desde el mar, arrastra aire más templado y calienta las capas bajas de la atmósfera. Esto hace que los copos se derritan antes de que lleguen al suelo.
Sierra de los Padres se salva de eso porque está más alto y más lejos del agua, así que recibe nieve mientras a la costa le llega derretida como graupel o aguanieve. En junio de 2025 vimos el mismo contraste, con nieve en San Eduardo del Mar y en Miramar y nada parecido en el centro de Mar del Plata.
Para lo que queda del invierno, el pronóstico del SMN dice que las temperaturas van a estar dentro de los valores normales así que, en principio, no estaríamos esperando nieve. Pero ¡no hay que perder las esperanzas! Siempre está la posibilidad de una irrupción antártica de dos o tres días, que reúna las condiciones necesarias para que la Costa vuelva, como hace 35 años, a vestirse de blanco.












