Con el propósito de intercambiar ideas sobre el presente y el futuro de la red vial rural del Partido de Bragado, la presidenta del Comité de Distrito de la Unión Cívica Radical, Lilian Labaqui, y el presidente de la Comisión de Presupuesto, Cdor. Marcelo Bondoni, mantuvieron una reunión de trabajo con representantes de entidades agropecuarias del distrito. Acompañó la actividad Diego Tayeldin.
El encuentro permitió abordar distintos diagnósticos y analizar alternativas para mejorar el mantenimiento y la conservación de los caminos rurales, entendiendo que se trata de un tema estratégico para el desarrollo del Partido y para la vida cotidiana de las comunidades rurales. Asimismo se conversó sobre la problemática hídrica de Bragado y sus alrededores, un tema que requiere una atención importante y urgente.
Entre los ejes de la conversación se destacó la necesidad de reversionar el Consorcio Vial Municipal creado por la Ordenanza N.º 3048/03, recuperando y actualizando una herramienta institucional pensada para promover el trabajo conjunto entre el Estado, los productores, sus organizaciones y las comunidades rurales.
Durante la reunión se señaló que resulta valioso estudiar distintas modalidades de articulación entre el sector público y el privado, observando experiencias desarrolladas en otros municipios, como la del Partido de Junín, siempre partiendo de las necesidades y características propias de Bragado y sin perder de vista que cada realidad requiere respuestas diferentes.
En ese marco, se planteó que el Consorcio Vial Municipal puede constituirse en el ámbito adecuado para fortalecer el diálogo, construir acuerdos, realizar el seguimiento de la gestión y ejercer un control permanente sobre la planificación y la ejecución de las tareas con mayor protagonismo del sector agropecuario – junto con una mayor disponibilidad de los recursos que se recaudan para la red vial, tanto provinciales como municipales y una “rendición de ingresos y gastos mensuales” por parte del gobierno municipal. Asimismo, se consideró oportuno analizar la incorporación de nuevas facultades que contribuyan a una administración más eficiente y transparente, incluyendo la posibilidad de subcontratar empresas del sector privado bajo distintas modalidades de ejecución de obras y servicios cuando las circunstancias así lo requieran.
Del mismo modo, se entendió conveniente avanzar hacia una mayor profesionalización de la gestión técnica de la red vial, evaluando la eventual designación del responsable del área mediante un concurso público de antecedentes y oposición, privilegiando la capacidad técnica, la transparencia y la continuidad de las políticas implementadas.
Los participantes destacaron también la importancia de ampliar los espacios de participación de las comunidades rurales, incorporando la mirada de los vecinos, de las instituciones locales y de quienes viven y trabajan diariamente en el territorio, porque el conocimiento de esa realidad constituye un aporte indispensable para definir prioridades y encontrar soluciones sostenibles.
La conversación dejó además una idea que atravesó todo el intercambio: los caminos rurales no son solamente infraestructura para la producción. Son conectividad, educación, salud, seguridad, integración territorial y oportunidades para los pueblos rurales. Por ellos transitan la producción y el trabajo, pero también los docentes y los alumnos, las ambulancias, el comercio, los servicios y la vida cotidiana de cientos de familias. Pensarlos exclusivamente desde una lógica productivista significa reducir una problemática mucho más amplia, vinculada al arraigo, al desarrollo local y a la calidad de vida de toda la comunidad.
En ese sentido, se destacó que resulta conveniente estudiar todas las alternativas de articulación público-privada que puedan contribuir a mejorar la prestación del servicio, siempre preservando el rol del Estado municipal en la definición, planificación, coordinación y control de la política vial del Partido de Bragado. La experiencia demuestra que los mejores resultados se alcanzan cuando existen instituciones sólidas, reglas claras y ámbitos permanentes de cooperación entre el sector público, los productores, sus entidades representativas y la comunidad.
Desde esa perspectiva, fortalecer las instituciones existentes, actualizar sus herramientas y generar mecanismos de participación permanentes aparece como el camino más adecuado para construir políticas públicas estables y duraderas. Porque hablar de caminos rurales es hablar de la ruralidad en su conjunto: del arraigo, de la producción, de la educación, de la salud, de los pueblos, de las familias que viven y trabajan en el campo y, en definitiva, del desarrollo equilibrado de la ruralidad del Partido de Bragado.












