El concejal de Chivilcoy,Juan Martín Etcheverría, presentó un proyecto de ordenanza que busca dar una respuesta más firme a las motos que generan ruido excesivo, realizan maniobras peligrosas o participan de picadas, un problema que desde hace años origina quejas en distintos barrios. La iniciativa propone nuevas herramientas de control para actuar frente a estas conductas que, según el edil, ya no pueden abordarse solo con las normas vigentes.
El punto central del proyecto permite que el Juzgado de Faltas ordene allanamientos y secuestro de motos cuando existan pruebas suficientes. A pedido de la Secretaría de Seguridad o de la Dirección de Tránsito, el municipio podría ingresar a domicilios únicamente para retirar el vehículo infractor o las autopartes que generen el ruido. Cada operativo deberá ser filmado, con actas, fotos y la lectura de la resolución judicial al propietario, y contará con acompañamiento policial. Cualquier irregularidad podría invalidar el procedimiento.
En situaciones de flagrancia —si el infractor intenta huir o agrava la falta— los agentes podrán intervenir de inmediato ad referéndum de la autoridad competente, dejando todo documentado y enviando un informe en menos de 24 horas.
El proyecto también prevé la destrucción de escapes y piezas modificadas que sean decomisados, con difusión pública para garantizar transparencia. Para recuperar un vehículo secuestrado, el titular deberá pagar la multa, el acarreo y la guarda, además de presentar la documentación y el seguro vigente y colocar el repuesto reglamentario.
Etcheverría afirmó que el objetivo no es “perseguir a nadie”, sino recuperar la tranquilidad, prevenir accidentes y proteger la salud de la comunidad. Aseguró que la propuesta busca equilibrar derechos individuales y garantías constitucionales con la necesidad urgente de frenar conductas que ponen en riesgo a toda la ciudad.












